Dislexia

Definición de Dislexia

Etimológicamente la palabra dislexia quiere decir aproximadamente dificultades de lenguaje. En la acepción actual se refiere a problemas de lectura, trastorno en la adquisición de la lectura. Una primera definición sencilla de la dislexia es la que nos dice que es el problema para aprender a leer que presentan niños cuyo coeficiente intelectual es normal y no aparecen otros problemas físicos o psicológicos que puedan explicar las dichas dificultades.

Características del trastorno.

  1. Parece brillante, muy inteligente y articulado pero no puede leer, escribir ni tiene buena ortografía para su edad.
  2. Se siente tonto, baja autoestima, esconde sus debilidades con estrategias compensatorias ingeniosas; se frustra fácilmente y no le gusta el colegio, la lectura o los exámenes.
  3. Se queja de mareos, dolores de cabeza o de estómago cuando lee.
  4. Se confunde con las letras, números, palabras, secuencias, o explicaciones verbales.
  5. Al leer o escribir presenta repeticiones, adiciones, transposiciones, omisiones, substituciones y revierte letras, números y/o palabras.

Tipos de trastorno

  1. dislexia profunda o fonémica. En ella se aprecian errores de tipo semántico, dificultad para comprender el significado de las palabras, con adición de prefijos y sufijos, , mayor facilidad para las palabras de contenido que para las de función.
  2. Dislexia fonológica, sobre la que hay pocos trabajos, que comenten menos errores que los profundos.
  3. Dislexia superficial, en la que se depende de la ruta fonológica para leer, tienen dificultades dependiendo de la longitud y complicación de las palabras, como les pasa a tantos niños disléxicos.

Descripción de la metodología en el aula.

  1. Haga saber al niño que se interesa por él y que desea ayudarle. Él se siente inseguro y preocupado por las reacciones del profesor.
  2. Establezca criterios para su trabajo en términos concretos que él pueda entender, sabiendo que realizar un trabajo sin errores puede quedar fuera de sus posibilidades. Evalúe sus progresos en comparación con él mismo, con su nivel inicial, no con el nivel de los demás en sus áreas deficitarias. Ayúdele en los trabajos en las áreas que necesita mejorar.
  3. Dele atención individualizada siempre que sea posible. Hágale saber que puede preguntar sobre lo que no comprenda.
  4. Asegúrese de que entiende las tareas, pues a menudo no las comprenderá. Divide las lecciones en partes y comprueba , paso a paso, que las comprende ¡Un disléxico no es tonto! Puede comprender muy bien las instrucciones verbales .
  5. La información nueva, debe repetírsela más de una vez, debido a su problema de distracción, memoria a corto plazo y a veces escasa capacidad de atención.
  6. Puede requerir más práctica que un estudiante normal para dominar una nueva técnica.
  7. Necesitará ayuda para relacionar los conceptos nuevos con la experiencia previa.
  8. Dele tiempo: para organizar sus pensamientos, para terminar su trabajo. Si no hay apremios de tiempo estará menos nervioso y en mejores condiciones para mostrarle sus conocimientos. En especial para copiar de la pizarra y tomar apuntes.Alguien puede ayudarle leyéndole el material de estudio y en especial los exámenes. Muchos disléxicos compensan los primeros años por el esfuerzo de unos padres pacientes y comprensivos en leerles y repasarles las lecciones oralmente.
  9. Si lee para obtener información o para practicar, tiene que hacerlo en libros que estén al nivel de su aptitud lectora en cada momento.
  10. Tiene una dificultad tan real como un niño ciego, del que no se espera que obtenga información de un texto escrito normal. Algunos niños pueden leer un pasaje correctamente en voz alta, y aún así no comprender el significado del texto.
  11. Evitar la corrección sistemática de todos los errores en su escritura. Hacerle notar aquellos sobre los que se está trabajando en cada momento
  12. Si es posible hacerle exámenes orales, evitando las dificultades que le suponen su mala lectura, escritura y capacidad organizativa.
  13. Tener en cuenta que le llevará más tiempo hacer las tareas para casa que a los demás alumnos de la clase. Se cansa más que los demás. Procurarle un trabajo más ligero y más breve. No aumentar su frustración y rechazo.
  14. Es fundamental hacer observaciones positivas sobre su trabajo, sin dejar de señale aquello en lo que necesita mejorar y está más a su alcance. Hay que elogiarlos y alentarlos siempre que sea posible.
  15. Es fundamental ser consciente de la necesidad que tiene de que se desarrolle su autoestima. Hay que darles oportunidades de que hagan aportaciones a la clase. Evite compararle con otros alumnos en términos negativos ( así es como a veces se consigue que se conviertan en caracteriales). No hacer jamás chistes sobre sus dificultades. No hacerle leer en voz alta en público contra su voluntad. Es una buena medida el encontrar algo en que el niño sea especialmente bueno y desarrollar su autoestima mediante el estímulo y el éxito.
  16. Hay que considerar la posibilidad, como se ha dicho antes, de evaluarle con respecto a sus propios esfuerzos y logros, en vez de avaluarle respecto de los otros alumnos de la clase. (Es la misma filosofía de las adaptaciones curriculares). El sentimiento de obtener éxito lleva al éxito. El fracaso conduce al fracaso (profecía que se auto-cumple)
  17. Permitirle aprender de la manera que le sea posible, con los instrumentos alternativos a la lectura y escritura que estén a nuestro alcance: calculadoras, magnetófonos, tablas de datos…

Actividades y recursos.

ACTIVIDADES PARA APRENDER A HABLAR Y A ESCUCHAR:

  1. Tratar de explicar la actividad que se realiza y hacer algún comentario siempre acerca de la misma, ya sea en casa (baño, comida, etc) o en el colegio (escritura, juego, etc).
  2. Fomentar el lenguaje con actividades y ayudar a memorizar actividades secuenciadas.
  3. Nombrar sus juguetes, ofrecérselos e incitar a que los nombre él … más tarde añadir adjetivos.
  4. Nombrar objetos cuando se pasea por la calle o en coche,
  5. Hablar acerca de las historias que se ven en TV, contarlas a papá, a mamá.
  6. Cantar canciones de la guardería para seguir ritmos y palabras sencillas,
  7. Tratar de usar cada vez palabras más largas, partiendo sílabas, comenzando por dos y seguir gradualmente hasta 4 ó 5,
  8. Ayudar a formular preguntas correctamente repitiéndolas de forma adecuada.
  9. Enseñarle a decir su nombre y dirección correctamente

ACTIVIDADES PARA APRENDER A HACER COSAS:

  1. Desarrollar el conocimiento táctil que permita que el niño explore y sienta diferentes texturas.
  2. Cuando comienza a comer con cuchara, ofrecérsela y observar cuál es su mano preferida … si utiliza las dos, animarle a utilizar su derecha.
  3. Tocar las palmas es una forma adecuada de desarrollar su memoria auditiva, tratar de reproducir un ritmo simple y hacerlo cada vez más largo y complicado.
  4. Jugar y cantar canciones y aprender a escuchar y conocer el cuerpo.
  5. Decir lo que se está haciendo para reforzar el lenguaje, sobre todo las relacionadas con las posiciones del cuerpo.
  6. Bailar le ayudará a coger el ritmo y a mover todo el cuerpo.

ACTIVIDADES PARA AYUDAR A CONTROLAR LA MANO:

  1. Desarrollar un ritmo utilizando las palmas, lo cual ayudará a controlar los dedos, sobre todo el pulgar.
  2. Animar a utilizar los lápices y colores de forma correcta, ya que los defectos en su uso son difíciles de corregir posteriormente.
  3. Enseñar amplios movimientos de la mano primero iniciando un ritmo y posteriormente balancear el cuerpo entero (puntear en los libros las figuras, pudiendo al principio saltar sobre las mismas en el espacio).
  4. Fomentar las actividades de agarrar y la motricidad fina, como pueden ser pegar bolitas, mover los coches en una carretera, lanzar pelotas, pegar modelos, etc.

ACTIVIDADES PARA AYUDAR A LEER:

  1. Comenzar con el comentario de cosas agradables y divertidas que creen una situación cálida … utilizar libros de dibujos y hablar únicamente de lo que está sucediendo en las láminas.
  2. Conseguir que el niño adivine lo que va a encontrar en páginas sucesivas.
  3. Cuando se lee una historia, comenzar por mirar los dibujos y preguntar al niño lo que piensa que puede suceder, se le sugiere entonces que escuche la narración para saber si ha acertado el final y discutirlo después.
  4. Sustituir a lo largo de la lectura cualquier palabra por otra para comprobar que el niño escucha y si se ha dado cuenta comentarle el buen oido que tiene.
  5. Si no se divierte con el libro, parar de leer y buscar una alternativa, ayudándole a seleccionar cualquier otra historia.
  6. Si insiste en el mismo libro y no se debe volver a el de nuevo, decir al niño que primero leeremos otro y después su favorito.
  7. Leer siempre en voz alta hasta que el niño pueda leerlo por si solo.

Es necesario señalar, por último, que el proceso de aprendizaje comienza desde el mismo momento del nacimiento con actividades que implican movimientos de coordinación general del cuerpo, captación de sonidos y gustos, etc., de forma que todas estas experiencias se van enlazando y formando cadenas de información en la memoria a modo de redes conceptuales.

El entrenamiento en actividades que se consideran básicas para el desarrollo
posterior de la memoria y la comprensión de hechos y experiencias, implica asimismo comprender el funcionamiento intelectual como el procesamiento de información que el niño debe realizar paso por paso, y animando y colaborando tanto padres como profesores cada escalón que avanza para desarrollar su capacidad mental y física.

1. Haga saber al niño que se interesa por él y que desea ayudarle. Él se siente inseguro y preocupado por las reacciones del profesor.

2. Establezca criterios para su trabajo en términos concretos que él pueda entender, sabiendo que realizar un trabajo sin errores puede quedar fuera de sus posibilidades. Evalúe sus progresos en comparación con él mismo, con su nivel inicial, no con el nivel de los demás en sus áreas deficitarias. Ayúdele en los trabajos en las áreas que necesita mejorar.

3. Dele atención individualizada siempre que sea posible. Hágale saber que puede preguntar sobre lo que no comprenda.

4. Asegúrese de que entiende las tareas, pues a menudo no las comprenderá. Divide las lecciones en partes y comprueba , paso a paso, que las comprende ¡Un disléxico no es tonto! Puede comprender muy bien las instrucciones verbales .

5. La información nueva, debe repetírsela más de una vez, debido a su problema de distracción, memoria a corto plazo y a veces escasa capacidad de atención.

6. Puede requerir más práctica que un estudiante normal para dominar una nueva técnica.

7. Necesitará ayuda para relacionar los conceptos nuevos con la experiencia previa.

8. Dele tiempo: para organizar sus pensamientos, para terminar su trabajo. Si no hay apremios de tiempo estará menos nervioso y en mejores condiciones para mostrarle sus conocimientos. En especial para copiar de la pizarra y tomar apuntes.

9. Alguien puede ayudarle leyéndole el material de estudio y en especial los exámenes. Muchos disléxicos compensan los primeros años por el esfuerzo de unos padres pacientes y comprensivos en leerles y repasarles las lecciones oralmente.

Si lee para obtener información o para practicar, tiene que hacerlo en libros que estén al nivel de su aptitud lectora en cada momento.

Tiene una dificultad tan real como un niño ciego, del que no se espera que obtenga información de un texto escrito normal. Algunos niños pueden leer un pasaje correctamente en voz alta, y aún así no comprender el significado del texto.

10. Evitar la corrección sistemática de todos los errores en su escritura. Hacerle notar aquellos sobre los que se está trabajando en cada momento.

11. Si es posible hacerle exámenes orales, evitando las dificultades que le suponen su mala lectura, escritura y capacidad organizativa.

12. Tener en cuenta que le llevará más tiempo hacer las tareas para casa que a los demás alumnos de la clase. Se cansa más que los demás. Procurarle un trabajo más ligero y más breve. No aumentar su frustración y rechazo.

13. Es fundamental hacer observaciones positivas sobre su trabajo, sin dejar de señale aquello en lo que necesita mejorar y está más a su alcance. Hay que elogiarlos y alentarlos siempre que sea posible.

14. Es fundamental ser consciente de la necesidad que tiene de que se desarrolle su autoestima. Hay que darles oportunidades de que hagan aportaciones a la clase. Evite compararle con otros alumnos en términos negativos ( así es como a veces se consigue que se conviertan en caracteriales). No hacer jamás chistes sobre sus dificultades. No hacerle leer en voz alta en público contra su voluntad. Es una buena medida el encontrar algo en que el niño sea especialmente bueno y desarrollar su autoestima mediante el estímulo y el éxito.

15. Hay que considerar la posibilidad, como se ha dicho antes, de evaluarle con respecto a sus propios esfuerzos y logros, en vez de avaluarle respecto de los otros alumnos de la clase. (Es la misma filosofía de las adaptaciones curriculares). El sentimiento de obtener éxito lleva al éxito. El fracaso conduce al fracaso (profecía que se auto-cumple)

16. Permitirle aprender de la manera que le sea posible, con los instrumentos alternativos a la lectura y escritura que estén a nuestro alcance: calculadoras, magnetófonos, tablas de datos…

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